Casi todo el mundo empieza por la tarjeta gráfica. Es la pieza de la que se habla, la que sale en los vídeos y la que más ilusión hace. También es la peor forma de empezar, porque fija el componente más caro antes de haber decidido para qué es el equipo.

1. Decide la carga de trabajo antes que cualquier pieza

«Un PC bueno» no es una especificación. Un equipo para shooters competitivos a alta tasa de refresco y otro para renderizado o IA local se parecen en la foto y no se parecen en nada en la lista de compra. La resolución a la que vas a jugar, o el tamaño de los modelos que quieres ejecutar, determinan todo lo demás.

Este es también el punto donde se decide el reparto del presupuesto. Un desequilibrio grande entre procesador y gráfica te deja pagando por potencia que no vas a usar — algo que se ve claro en el detector de cuellos de botella antes de gastar, no después.

2. Procesador y plataforma juntos

El procesador arrastra el socket, y el socket arrastra la placa base y el tipo de memoria. Son una sola decisión aunque se compren en tres cajas. Elegir aquí una plataforma que ya está al final de su vida es la trampa clásica: ahorras algo hoy y te quedas sin ruta de actualización mañana.

3. La gráfica, ahora sí

Con la carga de trabajo definida y la plataforma elegida, la gráfica se convierte en una decisión acotada en vez de un salto de fe. Y si parte del uso es IA local, la capacidad de memoria de vídeo manda sobre casi todo lo demás: la calculadora de VRAM te dice qué necesitas de verdad.

4. La fuente, calculada sobre lo que ya elegiste

La fuente se dimensiona al final porque no se puede dimensionar antes. Necesitas saber qué vas a alimentar. Comprarla primera «para no quedarse corto» es cómo la gente acaba con una unidad sobredimensionada y mediocre en vez de una ajustada y buena.

Suma tus componentes reales aquí.

5. Caja, refrigeración y almacenamiento

Van al final porque son las piezas con más margen y las que menos condicionan al resto. Las dos únicas comprobaciones que no puedes saltarte son las medidas: longitud de la gráfica y altura del disipador contra lo que admite la caja. Es el error de montaje más frecuente y el más caro de descubrir con todo ya en casa.

El simulador de montaje te deja verificar la combinación completa antes de pagar nada.