Cómo leer un pack
Al elegir un pack ves sus piezas y, al lado, el consumo estimado: la potencia nominal del procesador y de la tarjeta gráfica más 50 W para todo lo demás, calculado igual que en la calculadora de fuente de alimentación. Todos los packs llevan a propósito una fuente mayor que esa recomendación, para poder cambiar de gráfica más adelante sin cambiar la fuente. Los precios no aparecen porque cambian cada semana; los enlaces a tienda buscan cada pieza.
Los cuatro packs y para quién son
- Primer equipo (1080p): Ryzen 5 9600X y RTX 5060 Ti de 16 GB. Consume unos 295 W, así que el mínimo de 650 W de la calculadora ya deja mucho margen; la fuente de 750 W del pack deja sitio para una gráfica bastante mayor. La tarjeta de 16 GB es lo que la convierte también en un primer equipo sensato para IA local: carga Qwen3 14B en Q4_K_M y escribe unos 45 tokens por segundo.
- Workstation Pro (creación): Ryzen 9 9900X, RTX 5070 Ti y 64 GB de memoria. Sus 12 núcleos son su razón de ser: una compilación grande de C++ se estima en 2 min 24 s, frente a 5 min 52 s con el procesador de 6 núcleos del Primer equipo. Consume unos 470 W, que piden 650 W; lleva 850 W.
- Elite Gaming (4K): Ryzen 7 9800X3D y RTX 5080, con refrigeración líquida de 360 mm. El procesador X3D es el que lidera en juegos con alta tasa de refresco, y la 5080 mueve 4K con ajustes altos. Consume unos 530 W, que piden 700 W; la fuente de 1.000 W cubre el paso a una gráfica tope de gama.
- Master Studio+ (IA y renderizado): Ryzen 9 9950X3D, RTX 5090 y 96 GB de memoria. La tarjeta de 32 GB es lo que importa: Qwen 2.5 32B en Q4_K_M va a unos 83 tokens por segundo, y un modelo de 70B cabe en Q3_K_M. Consume unos 795 W, que piden 1.000 W, y la fuente de 1.200 W del pack la mantiene lejos de su límite.
Si dudas entre dos packs
Para jugar, la tarjeta gráfica decide más que nada, y la resolución a la que juegas decide qué tarjeta necesitas. En 1080p el Primer equipo basta para la mayoría de los juegos; en 1440p, sube antes que nada la gráfica; en 4K, el pack Elite Gaming es el pensado para ello. El detector de cuello de botella muestra si un procesador y una tarjeta que combinas forman una pareja sensata.
Para trabajar, mira en qué se te va el tiempo. Si es compilar, renderizar o ejecutar contenedores, los núcleos y la memoria compensan: compara procesadores en el estimador de compilación. Si es IA local, la memoria de vídeo va primero, y la calculadora de VRAM para LLM te dice cuánta necesitan los modelos que quieres.
Qué cambiar primero con menos presupuesto
- Mantén la fuente y la placa base. Sobreviven a todo lo demás de la caja, y una fuente barata es la única pieza que puede llevarse a otras por delante cuando falla.
- Baja la tarjeta gráfica un escalón antes de tocar el procesador en un equipo para jugar; es la pieza más fácil de mejorar después.
- Reduce a la mitad el almacenamiento antes que la memoria. Un segundo disco se añade en cinco minutos; quedarse sin memoria ralentiza todas las tareas.
Con la lista cerrada, ensaya el montaje en el simulador de montaje, que comprueba zócalos, espacios y cables de alimentación a medida que colocas cada pieza, y mira cuánto cuesta mantener el equipo en la calculadora de electricidad.








