Los errores del primer montaje no son originales. Se repiten, y se concentran en los mismos pocos sitios. La mayoría cuesta una tarde y no una pieza, pero cada uno tiene un síntoma reconocible, y conocerlo de antemano es lo que convierte una noche de pánico en un arreglo de cinco minutos. Estos son los seis que más aparecen, tres más que es fácil evitar y cómo reconocer cada uno.
1. No comprobar las medidas
Tres dimensiones deciden si las piezas encajan: la longitud de la tarjeta gráfica, la altura del disipador y el espacio para el radiador. Los fabricantes publican las tres, y las cajas publican sus máximos. Las tarjetas gráficas de gama alta ya pasan de 330 mm y ocupan tres ranuras o más; los disipadores de torre altos llegan a 160 mm o más, justo donde muchas cajas de formato medio ponen el límite.
La comprobación lleva dos minutos con las fichas abiertas una al lado de otra. Descubrir la incompatibilidad con todo desembalado es la forma más frustrante de perder una tarde, y a menudo la más cara, porque una caja o un disipador ya abiertos pueden no admitir devolución. Hay dos choques menos evidentes que conviene mirar: los módulos de memoria altos pueden tapar el primer ventilador de un disipador de aire grande, y un radiador en la parte superior puede chocar con los disipadores de la placa base.
2. Olvidar el conector de alimentación del procesador
Además del conector grande de 24 pines del lateral de la placa base, hay un conector aparte de 8 pines para el procesador cerca de la esquina superior; muchas placas de gama alta tienen dos. Es fácil pasarlo por alto, sobre todo en una caja donde esa esquina queda difícil de alcanzar con la placa ya montada.
El síntoma: los ventiladores giran, las luces se encienden y no aparece nada en pantalla. Luego el diagnóstico se va durante horas hacia la memoria o la tarjeta gráfica. Conecta este cable antes de meter la placa en la caja, mientras la esquina todavía es accesible.
3. Saltarse la prueba en banco
Montar el núcleo del equipo sobre la caja de la placa base —procesador, disipador, un módulo de memoria, tarjeta gráfica y fuente— y comprobar que llega a la BIOS parece un paso innecesario. Deja de parecerlo la primera vez que algo no arranca y hay que desmontar el equipo terminado para llegar a la pieza.
Una prueba en banco lleva quince minutos y aísla los fallos más comunes antes de que el cableado los esconda: una pieza muerta, un módulo mal encajado, un conector olvidado. La mayoría de las placas tiene una pequeña fila de LED de diagnóstico marcados CPU, DRAM, VGA y BOOT; el que se queda encendido te dice dónde mirar.
4. Confundir un fallo de la fuente con uno térmico
Un equipo que se apaga de golpe en carga, sin pantalla azul y sin ningún error, casi nunca tiene un problema de temperatura. El sobrecalentamiento hace que un procesador o una tarjeta gráfica bajen el ritmo mucho antes de cortar la corriente, y lo hacen poco a poco. Un apagado instantáneo es la firma de una fuente que salta por su protección, normalmente con los picos breves que producen las tarjetas gráficas modernas, que durante microsegundos pueden ir muy por encima de su consumo nominal.
La solución es el tamaño, no la refrigeración. Nuestra calculadora de fuente de alimentación suma la tarjeta, el procesador y 50 W para el resto, y aplica un 25 % de margen justo para esos picos. Algunos ejemplos de lo que recomienda:
| Equipo | Consumo a plena carga | Fuente recomendada |
|---|---|---|
| Ryzen 5 7600 + RTX 5060 | 260 W | 650 W |
| Ryzen 7 9800X3D + RTX 5070 Ti | 470 W | 650 W |
| Core i7-14700K + RTX 5080 | 663 W | 900 W |
| Core i7-14700K + RTX 5090 | 878 W | 1100 W |
5. Dejar el perfil de memoria desactivado
La memoria arranca a una velocidad conservadora, no a la que viene impresa en la caja. La velocidad nominal es un perfil —XMP en Intel, EXPO en AMD— que hay que activar una vez en la BIOS. Mucha gente pasa años con la memoria muy por debajo de su especificación sin enterarse.
Al lado hay dos errores relacionados. La memoria tiene que ir en las ranuras que indica el manual de la placa para dos módulos —normalmente la segunda y la cuarta, marcadas A2 y B2—, o puede funcionar en un solo canal, con la mitad del ancho de banda. Y el primer arranque tras activar un perfil en un equipo DDR5 nuevo puede tardar un minuto o más con la pantalla en negro mientras la placa entrena la memoria. Es normal; apagar el equipo durante ese tiempo no lo es.
6. Comprar la fuente la última, por precio
Es el componente del que dependen todos los demás, y el primero que se recorta cuando aprieta el presupuesto. La lógica está al revés: es la pieza cuyo fallo puede llevarse otras por delante. La etiqueta de eficiencia importa menos de lo que se cree; lo que importa es un fabricante con reputación, buenos circuitos de protección y una garantía larga. Si la tarjeta gráfica usa el conector 12V-2x6 de 16 pines —la mayoría de las de unos 300 W en adelante—, una fuente con cable nativo evita un adaptador en el camino de más corriente del equipo. Para verlo completo, lee qué gráfica puede mover tu fuente de alimentación.
Tres más que es fácil evitar
El monitor conectado a la placa base
La placa base tiene salidas de vídeo para los gráficos integrados del procesador. Con una tarjeta gráfica instalada, el monitor tiene que ir a la tarjeta. Conectado a la placa, o no ves nada —muchos procesadores no tienen gráficos integrados— o tienes un equipo funcionando con los gráficos más débiles de la caja. El síntoma es un PC nuevo que en juegos rinde mucho peor de lo que debería.
El plástico protector del disipador
La mayoría de los disipadores traen una lámina protectora sobre la base de contacto. Si no la quitas, las temperaturas serán alarmantes desde el primer minuto. Comprobarlo antes de montar el disipador cuesta un segundo.
Ventiladores que se pelean
Cada ventilador de caja lleva unas flechas en el marco que indican el sentido del aire. Lo habitual es entrada por delante y por abajo, y salida por detrás y por arriba. Dos ventiladores empujando uno contra otro se anulan y dejan el aire caliente atrapado alrededor de la tarjeta gráfica.
Practica antes de montar
Ninguno de estos errores requiere experiencia, solo saber de antemano dónde mirar. El simulador de montaje de PC recorre el orden de instalación y avisa de las incompatibilidades entre piezas sin coste. Hacer primero un montaje ahí es la forma más barata de que el primero de verdad se parezca al segundo.



